Limpieza
Sigo actualizando un blog, tipo “magazine”. Por si eso no dice nada, lo explico: Es un blog que no tiene una temática fija, sino que aborda diferentes facetas culturales, de opinión, noticias, etc.etc. Usa la fotografía, como diría un catalán, de pal de paller (palo de pajar). Alrededor de la cultura fotográfica, me extiendo hacia las ciencias, la antropología, la historia y cualquier rama cultural que en aquel momento me venga de gusto.
Y lo hago de forma harto curiosa, por cuanto sigo un procedimiento basado en la reiteración de publicaciones. Sitúo mi escritorio en Posterous, un magnífico sistema de blogging poco conocido por los hispanoparlantes. El sistema, que funciona excelentemente, me permite postear desde una cuenta de correo y “fabrica de forma automática” lo que yo llamo “espejos” de mis post (copias) que inserta al instante el solito, en mi caso, en Blogger, en Tumblr y para mas eficacia, lo notifica en Twitter y en Facebook.
El formato “magazine” es gratificante, cómodo y divertido. Pero necesito un espacio donde escribir desde dentro; este. Otro nuevo, no; mejor este.
Y nada de magazine, esta vez; un diario un poco mas instrospectivo.
Le he limpiado los mas de 200 artículos que contenía y con este olorcillo a jabón y lejía nos proponemos volver a empezar
Blog y terapia
Observo que hay una cierta discrepancia para determinar cual de las palabras es la más adecuada y correcta para nombrar estas unidades informativas que publicamos en los “blogs” ¿ noticia, nota, post, publicación, artículo, postal, apunte… ?
Parece que si bien hemos aceptado el término “blog” (sin demasiados reparos), cuando en rigor deberíamos llamarlo bitácora, bloc o cuaderno, sus unidades de contenido tienen dificultades para encontrar una denominación normalizada.
Denoto que en Argentina y mas aún en Chile, hay una cierta predisposición a llamarlos “postales”. Quizás sea un intento de castellanizar el “post” inglés. La verdad, no lo veo muy adecuado e incluso me atrevo a decir que lo sería mucho más para sustituir al también mal usado “email” ya que todas las acepciones que hace la R.A.E. están relacionadas con el correo (tarjeta postal, casillas postal, código postal, giro postal, paquete postal, sello postal) . Parece claro que postal se relaciona más con “algo que se envía” que no con “algo que se publica”
Por otro lado, incluso “post” me parece un apaño verbal, pues en inglés me recuerda mas a la nota colgada en un papel adhesivo o una chincheta en una pizarra de anuncios. Ya sé que a eso se le llama post-it, pero igual me lo recuerda. Y creo que las unidades de contenido de los blogs no son nada parecido a eso (Bien; a veces no llegan ni a eso…)
Autoridades tiene la materia, y se supone que sugerirán en algún momento que término es el más adecuado. A mi me gusta llamarlos “apuntes” pues recoge a mi modo de entender lo que el ejercicio contiene. Lo que hacemos aquí, en definitiva es “apuntar”.
Apuntamos ideas, noticias, artículos, pensamientos, reflexiones, ocurrencias, etc. Y las apuntamos en un lugar visitable y comenta ble al que acordamos llamarlo “blog”
Cuando desde las alturas académicas, alguien es capaz de infravalorar lo que suponen los blogs y marea la perdiz con cuestionamientos de tipo lingüístico es muy edificante encontrar artículos como el que acabo de leer en el blog Boulesis donde se ofrecen 5 buenos argumentos para prestar atención a las bitácoras:
- Porque las bitácoras son la forma más sencilla de publicar información en Internet. La consecuencia de esto es fácil de deducir: un porcentaje de contenidos cada vez mayor está publicado bajo el formato de los blogs.
- Porque los blogs tienen también un uso terapéutico: escribir, hablar y comentar en la red puede ser una prolongación de la logoterapia, de la búsqueda de sentido. ¿Serán las bitácoras los lugares propios de la autoayuda del futuro?
- Porque las bitácoras pueden aplicarse en la educación para fomentar las habilidades lingüísticas de los alumnos.
- Porque las bitácoras sirven para recopilar y almacenar información: millones de búsquedas a través de google ofrecen como primer resultado (o segundo, si antes aparece Wikipedia) un artículo de un blog.
- Porque a través de las bitácoras podemos encontrar gentes que comparten gustos e intereses, con los que emprender proyectos comunes.

