El escándalo ante cierta tolerancia a la desnudez es algo bien patente en algunas sociedades, que curiosamente son punteras en el uso de la doble moral. Siento que un cierto grado de recato en los usos y costumbres es deseable, pero también lo es vivir de una forma natural, y con la fe puesta en que la buena educación del indivíduo pasa también por fomentar su auto control, su prudencia y el respeto al otro. Esa buena educación es la que permite la convivencia de mucha mas naturalidad sin que surjan efectos indeseables.
En paises con culturas represoras, dode el tabú sexual ha sido maximizado, los resultados no han conseguido ni un ápice de cambio de las conductas torcidas. Los índices de abuso a menores o la prostitución por nombrar algunos ejemplos significativos son los mismos o peores si se indaga en profundidad.
Hombres y mujeres no pueden vivir evitando mirarse, o escondiéndose los unos de los otros a base de sacos, túnicas o velos. Es algo contra natura. Nuestros cuerpos están ahí. Forman parte de la naturaleza y son bellos. Nuestros instintos también están ahí, pero miles de generaciones han conseguido que la razón pueda sobre el instinto y es bueno dejar operar a la razón.
La desnudez, al igual que docenas de cosas más en la vida, es saludable y buena si va acompañada de la elegancia y medida equilibrada. No perturba nada más que al enfermo. Perturba a aquel cuyos instintos son los dueños de su interior.
La única desnudez que debería perturbarnos (y mucho) es la desnudez de nuestras ignorancias y vacíos.
En esta desnudez, el recato es mucho mas necesario.
Aquel que no soporta la belleza de su compañero o compañera, al que le perturbe, que coloque un velo. Pero no sobre el cuerpo del otro, sino sobre sus propios ojos.
Del mismo modo; aquel que no pueda soportar la ignorancia del otro, que no trate de ocultarla (haciéndole callar), sino que coloque un velo en sus ojos. Es decir, que no la considere.


Es un tema muy interesante el que tratas aquí, tan interesante como complejo. Se unen costumbres, ética, prejuicios, intolerancias…
Yo, por añadir algo, añadiría que atreverse a mostrarse desnudo, no es algo que se pueda razonar y así tomar una decisión, porque si razonamos seguro que llegamos todos a la misma conclusión: es algo tan natural como la vida misma. Sin embargo, ¿por qué sólo una mínima parte se atreven a mostrarse? yo creo que la costumbres en las que hayamos crecido, es lo que pesa más.